La hostelería española encara la Semana Santa 2026 con un escenario marcado por la estabilidad de la actividad y la cautela empresarial, según los resultados de la encuesta realizada a una muestra representativa de establecimientos. La mayoría de los negocios prevé niveles de ocupación y afluencia similares a los de 2025, mientras que las expectativas de facturación se mantienen contenidas, con predominio de la estabilidad y sin un crecimiento generalizado. La gestión del empleo y de los precios reflejan también esta prudencia: dos de cada tres establecimientos mantendrán sus plantillas. La meteorología, el incremento de costes y la evolución de la demanda nacional se sitúan como los principales factores que condicionarán el desarrollo de la campaña, en un contexto de incertidumbre al que se suma el impacto del conflicto en Oriente Medio.
RESULTADOS DE LA ENCUESTA
La encuesta de previsiones de Semana Santa 2026 recoge la opinión de más de 370 establecimientos hosteleros de todo el territorio nacional, con una amplia representación tanto de alojamientos como de restaurantes y bares, lo que permite ofrecer una visión global y diversa de las expectativas del sector.
Perfil de los establecimientos
La muestra está compuesta principalmente por alojamientos (38,5%) y restaurantes (37,2%), seguidos de bares (13,2%) y cafeterías (6,5%), con una presencia menor de ocio nocturno y cadenas de restauración. La distribución territorial es muy heterogénea, con respuestas procedentes de prácticamente todas las provincias, lo que refuerza el carácter nacional del análisis.
Previsión de actividad respecto a 2025
En comparación con la Semana Santa del año anterior, la mayoría de los establecimientos prevé una evolución similar de la actividad. Más de la mitad de los encuestados (55,2%) espera niveles de ocupación o afluencia similares a los de 2025, mientras que un 15,1% confía en una mejora. No obstante, casi tres de cada diez establecimientos (29,7%) anticipan un descenso, lo que refleja un contexto marcado por la prudencia y la incertidumbre.

Previsión de facturación
Las expectativas de facturación muestran un escenario contenido. El grupo más numeroso (35,9%) prevé mantener ingresos estables respecto a 2025. Entre quienes anticipan crecimientos, estos se concentran mayoritariamente en incrementos moderados, mientras que una parte relevante del sector prevé descensos, incluidos casos con caídas superiores al 10%. En conjunto, el balance apunta a una Semana Santa sin grandes expansiones generalizadas de ingresos.

Empleo
En materia de empleo, dos tercios de los establecimientos no prevén cambios en sus plantillas. Solo un 28,7% tiene previsto reforzar personal, mientras que la reducción de empleo se limita a un porcentaje reducido (5,5%). Estos datos sugieren una gestión muy cautelosa de los recursos humanos, alineada con unas previsiones de actividad moderadas.

Factores que condicionan las previsiones
Los principales factores que influyen en las expectativas para Semana Santa son, la meteorología, señalada como el elemento más determinante, y el incremento de costes (energía, personal y suministros).

Impacto del conflicto en Oriente Medio
El contexto geopolítico introduce un elemento adicional de incertidumbre. Un 43,7% de los encuestados considera que el conflicto puede afectar negativamente a la demanda o a la actividad, mientras que un tercio no espera efectos relevantes. Una minoría percibe posibles impactos positivos, asociados a un desvío de flujos turísticos hacia destinos considerados más seguros.

Las respuestas abiertas refuerzan el tono de incertidumbre generalizada, con numerosas referencias a:
- La dependencia del tiempo y las reservas de última hora.
- El impacto del encarecimiento del combustible y de los costes energéticos.
- La presión fiscal, la dificultad para encontrar personal y el desgaste del empresariado.
- El temor a una pérdida de turismo nacional por la pérdida de poder adquisitivo.
