El Indicador de Confianza Hostelera (ICH) correspondiente al cuarto trimestre de 2025 confirma un cierre de año marcado por el pesimismo en el sector. El índice se sitúa en 72,1 puntos, permaneciendo por sexto trimestre consecutivo por debajo del umbral de 100, que marca el equilibrio entre valoraciones positivas y negativas. Este resultado no solo supone el valor más bajo del año, sino que además se sitúa 12 puntos por debajo del registrado en el mismo período de 2024, confirmando la tendencia descendente iniciada en la segunda mitad de ese año.
Elaborado trimestralmente por Hostelería de España, el ICH mide la percepción de los empresarios del sector sobre la evolución de su actividad y sus expectativas a corto plazo, ofreciendo una referencia clave sobre el clima económico de la hostelería.
En el cuarto trimestre, solo el 23,1% de los empresarios encuestados percibió una valoración favorable de su negocio, mientras que más de la mitad (51%) considera que la situación empeoró. Tanto la comparación interanual como la intertrimestral muestran resultados negativos, con un deterioro especialmente acusado en las expectativas, ante la previsión de un primer trimestre de 2026 más débil. A lo largo de 2025, la confianza se mantuvo en terreno negativo en casi todos los trimestres, acentuándose la valoración desfavorable en el tramo final del año.
La comparación interanual arroja un resultado de -16,5 puntos, lo que supone un deterioro notable tanto respecto al trimestre anterior como frente al cuarto trimestre de 2024. Aunque cerca de un 29% de los empresarios aprecia una mejora respecto al año anterior, el porcentaje de quienes consideran que la situación ha empeorado es claramente superior. Esta evolución confirma que, a lo largo de 2025, la valoración interanual se ha mantenido en negativo durante todos los trimestres.
En cuanto a la evolución intertrimestral, la comparación con el tercer trimestre de 2025 también muestra un balance desfavorable, con un índice de -20,6 puntos. Cerca de la mitad de los empresarios afirma que las ventas empeoraron respecto al trimestre anterior, mientras que poco más de una cuarta parte percibe una mejora. Este resultado refuerza la idea de una pérdida de dinamismo en la actividad durante el tramo final del año.
El comportamiento del índice de expectativas es el más desfavorable, que vuelve a situarse en negativo por tercer trimestre consecutivo y se desploma hasta los -46,7 puntos. Solo un 12% de los hosteleros confía en que la actividad mejore en el primer trimestre de 2026, frente a casi un 59% que anticipa un empeoramiento. Este dato refleja un clima de pesimismo generalizado sobre la evolución a corto plazo del sector
En relación con los factores internos que condicionan la marcha de los negocios, la mayor presión fiscal continúa siendo la principal preocupación de los empresarios hosteleros a lo largo de todo 2025, seguida de los costes de las materias primas y los costes salariales. En el último trimestre del año ganan peso adicional factores como la situación económica adversa y la caída de la demanda, que incrementan su influencia respecto a trimestres anteriores.
Por su parte, entre los factores externos, los precios altos y medios se consolidan como el elemento con mayor impacto negativo sobre la actividad hostelera, por delante de la productividad del empleo y los costes financieros. En el cuarto trimestre, los precios destacan además por ser el factor que más incrementa su influencia, reforzando la presión sobre la rentabilidad de los establecimientos.

