La Asamblea General de Cerveceros de España ha reunido hoy en Madrid a representantes institucionales, expertos y profesionales del sector para reflexionar sobre el papel de la cerveza en la sociedad española. Bajo el concepto “Más que cañas”, la jornada ha puesto en valor este gesto cotidiano como parte de la identidad cultural del país y facilitador del bienestar integral, además de motor económico clave.
La jornada ha sido inaugurada por el Ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, que remarcaba “para mí, el sector cervecero es un sector muy maduro y que es una parte fundamental de nuestro sector agroalimentario. Es muy importante que el 90% de la materia prima sea producida en nuestro país, donde en condiciones normales somos autosuficientes en cebada. Por eso, desde el ministerio hemos colaborado y seguiremos trabajando juntos para que el conjunto del sector cervecero pueda continuar desarrollándose y haciendo frente a los retos del futuro”.
El presidente del Consejo Superior de Deportes, José Manuel Rodríguez Uribes ha añadido “quiero dar las gracias a los cerveceros, porque sois fundamentales con vuestro patrocinio comprometido y altruista con tantísimos deportes y deportistas. Y esto es más importante que nunca ahora que desarrollamos una estrategia nacional contra el sedentarismo, para que los jóvenes salgan de las pantallas. Tenemos que pensar en lo que significan esos lugares de ocio donde la gente sale de casa para encontrarse con otros, ya que ayudan a socializar y a estar mejor, tanto desde el punto de vista físico como mental”.
Por su parte, Ignacio Rivera, presidente de Cerveceros de España, en conversación con Miki Nadal, presentando el evento, destacaba “una cadena de valor que demuestra una enorme fortaleza. Crecemos en exportaciones porque fuera no solo valoran nuestro producto, sino nuestra forma de disfrutarlo: siempre en compañía y con moderación. Y precisamente es algo que no debemos perder: en el momento en que vivimos, más conectados en entornos digitales y menos presenciales, tenemos que reivindicar los encuentros y la socialización, tenemos que reivindicar las cañas como una forma de conectar con los demás”.
El encuentro sirvió además como espacio de reflexión sobre lo cotidiano y aquello que hace de la caña un gesto tan nuestro: su capacidad para conectar a las personas y dar forma a muchos de los momentos compartidos. A lo largo de diferentes conversaciones en torno a una cerveza, se abordó su consumo desde la sociología, tanto desde la academia como desde la experiencia de la hostelería, la historia o el impacto económico desde el campo hasta el grifo.
UN MOTOR DE PROSPERIDAD COMPARTIDA
Más allá de su dimensión social y cultural, la cerveza constituye uno de los motores económicos del país. Cada caña que se sirve impulsa una extensa cadena de valor que conecta el campo, el sector alimentario, la distribución y la hostelería, generando riqueza y empleo en todo el territorio.
En este contexto, el sector cervecero continúa demostrando su resiliencia en un entorno económico complejo. La producción total de cerveza en España creció un 0,5% en el último año, mientras que las exportaciones aumentaron cerca de un 8%, alcanzando el 10% en el caso de la cerveza con alcohol, impulsadas por el creciente reconocimiento internacional de la cerveza española.
El sector sostiene además más de 540.000 puestos de trabajo en España, y por cada empleo directo se generan 1,5 empleos adicionales en la economía nacional[1].
Asimismo, cada caña servida contribuye de forma significativa al conjunto de la economía, generando 81 céntimos de riqueza y aportando 31 céntimos a las arcas públicas.
Desde el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, la secretaria general Ana Rodríguez Castaño puso en valor que “estas cifras demuestran la fortaleza y el dinamismo de toda la cadena agroalimentaria española. Para el Ministerio, es un orgullo ver cómo el excelente trabajo de nuestros agricultores en el campo se transforma en un producto de calidad que no solo triunfa en el mercado internacional, sino que cohesiona nuestro territorio y genera riqueza en cada eslabón, desde el origen hasta el consumidor”.
EL CATALIZADOR DE NUESTRAS CONEXIONES Y EL BIENESTAR INTEGRAL
Más allá de su impacto económico, la cerveza ocupa un lugar central en la vida social española. Pedir una caña es uno de esos gestos cotidianos que definen una cultura: una pausa compartida, una conversación entre amigos o el encuentro que marca el inicio de muchos momentos importantes de nuestra vida social.
En España, el 86% de los consumidores disfruta de la cerveza en compañía de amigos o familiares[2], y en más del 90% de las ocasiones su consumo está asociado a la comida[3], especialmente durante el aperitivo o el tapeo.
Como definió el sociólogo Javier Rueda, el papel de la cerveza es del de “un catalizador que activa la vida social en un espacio casi sagrado: el bar. Es el condensador social por excelencia, el lugar donde las conversaciones fluyen y se fortalece la comunidad, algo esencial para nuestro bienestar en un mundo cada vez más digital”.
Diversos estudios reflejan además que el 84% de los españoles considera que compartir momentos con amigos contribuye significativamente a su bienestar emocional, lo que refuerza el papel de estos espacios de encuentro dentro del estilo de vida español.
Un estilo de vida que también se ha convertido en uno de los grandes atractivos del país para quienes nos visitan: de hecho, una de cada cuatro cañas producidas en España es consumida por un turista, reflejo de cómo la cultura de la caña forma parte también de la experiencia que España proyecta al exterior.
EL CORAZÓN DE NUESTRAS RELACIONES: LA HOSTELERÍA
La hostelería constituye el escenario natural de esta cultura de la cerveza y uno de los pilares fundamentales del sector. En muchos municipios españoles, especialmente en entornos rurales, el bar continúa siendo uno de los principales espacios de encuentro social y de vida comunitaria. De hecho, en el 14% de los municipios españoles el bar es el último centro de reunión social que queda[4], convirtiéndose en un elemento esencial para mantener viva la actividad social y económica de estos territorios.
La cerveza desempeña además un papel clave dentro del modelo de hostelería español, donde compartir una caña forma parte de una forma de encuentro profundamente arraigada en nuestra vida social y también en la economía de muchos establecimientos. De hecho, la caña representa aproximadamente el 25% de la facturación media de los bares, alcanzando hasta el 40% en entornos rurales[5].
No obstante, el presidente de Hostelería de España, José Luis Álvarez Almeida, advertía que “la actual coyuntura económica supone un desafío directo para nuestros establecimientos, especialmente para los pequeños negocios. Por ello, la colaboración estratégica con el sector cervecero es hoy más importante que nunca para proteger el papel vital que juegan nuestros bares como centros de vida social”.

Aun así, la importancia de la cerveza para el sector continúa siendo evidente: un bar que sirve alrededor de 107 cañas al día puede mantener un puesto de trabajo durante todo el año, una realidad que, como apuntaba la hostelera Lola Creagh, “se vive cada día detrás de la barra. Lo más importante para mí es mantener esa combinación de parroquianos, de clientes habituales, que son la esencia de una taberna tradicional, con quienes nos visitan de otras ciudades o países. Los turistas extranjeros valoran enormemente la cerveza española y cómo la tomamos, acompañada de un aperitivo o algo de comer y, sobre todo, con esa forma de compartir la vida”.
UNA ELECCIÓN PARA CADA MOMENTO
Dentro de la diversidad del consumo cervecero, la cerveza SIN continúa consolidándose como una de las principales tendencias del sector. En 2025 lo demostraba, con el crecimiento las ventas de esta variedad en un 4,6%, alcanzando un nuevo máximo histórico de producción, confirmando su creciente protagonismo dentro del mercado cervecero español.
España se mantiene, así como líder internacional en producción y consumo de cerveza SIN, reflejo de un modelo de consumo moderado y adaptado a diferentes momentos.
De hecho, una de cada siete cervezas que se consumen en España ya es SIN[6], y en el 50% de las ocasiones su consumo está vinculado a la conducción, lo que demuestra su papel como alternativa segura dentro de un modelo de consumo responsable

LA AUTENTICIDAD Y DE NUESTRA TIERRA
El vínculo emocional con la cerveza nace también de su autenticidad y de su profunda conexión con el territorio. Elaborada a partir de ingredientes naturales como el agua, la cebada o el lúpulo, la cerveza mantiene una estrecha relación con el campo español.
Actualmente, en circunstancias normales, más del 90% de las materias primas utilizadas por el sector son de origen nacional, lo que refuerza el vínculo entre la cerveza y la agricultura española.
Cada vaso de cerveza contiene además 36 gramos de cebada española, reflejo del peso que el sector tiene dentro de la cadena agroalimentaria del país.
[1] Análisis PwC a partir de INE, Eurostat, EUROMONITOR, MAPA y Cerveceros de España. 2023 [2] Quiénes, dónde, cómo, cuánto y cuándo se consume cerveza. 2024. 40dB [3] Compra & Consumo de Cerveza Dentro y Fuera del hogar. 2024. Worldpanel by Kantar [4] Estudio “La Dimensión Social de la Hostelería”. Análisis PwC a partir de HORECA DATA (CEHE) y INE [5] Análisis PwC a partir de INE, Eurostat, EUROMONITOR, MAPA y Cerveceros de España. Datos 2023 [6] Informe Anual del Consumo Alimentario 2024, Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación
